Relaciones políticas

 
Las relaciones político – diplomáticas entre el Perú y Bolivia son un reflejo de los vínculos históricos, culturales, geográficos, sociales y económicos que unen a ambos pueblos y estados. Están presididas por la amistad, confianza, cooperación y solidaridad que se han traducido en la adopción de un conjunto de instrumentos bilaterales, entre los que destacan, por su importancia y ámbito de aplicación, (1) los convenios de Ilo de 2010 y 1992, destinados a mejorar la cualidad marítima de Bolivia; (2) el convenio de 1996 que crea la Autoridad Binacional Autónoma del Sistema Hídrico del Lago Titicaca, Río Desaguadero, Lago Poopó, Salar de Coipasa (ALT), cuya función es el manejo, control y protección del agua de dicho sistema hídrico; y (3) el Tratado General de Integración y Cooperación Económica y Social para la Conformación de un Mercado Común, firmado en el año 2006.

A través del “Protocolo Complementario y Ampliatorio a los Convenios de Ilo”, suscrito el 19 de marzo de 2010, ambos gobiernos decidieron generar las condiciones para lograr la implementación del “Proyecto Binacional de Amistad, Cooperación e Integración Gran Mariscal Andrés de Santa Cruz”, suscrito también en Ilo en 1992 junto con los convenios sobre la participación de empresas bolivianas en la zona franca industrial y en la zona franca turística de playa en esa localidad del sur del Perú. El Protocolo concede a Bolivia “de manera permanente acceso al Océano Pacífico en el Puerto de Ilo y a un punto de atraque”. Además de ampliar las facilidades en la zona franca industrial y turística - en las se reconoce el derecho de propiedad a los inversionistas bolivianos - el Protocolo señala que “el Perú autorizará la presencia de barcos de la Armada boliviana y les otorgará derecho de navegación en el puerto de Ilo… para desarrollar actividades de investigación, cooperación e instrucción”, y añade que “se instalará… un Anexo de la Escuela Naval del Estado Plurinacional de Bolivia”.

En el ámbito lacustre, el Perú y Bolivia se encuentran unidos por el condominio indivisible y permanente sobre el Lago Titicaca, creado por el convenio de 1957. Desde 1996 dicho condominio es manejado a través de la ALT, organismo binacional autónomo encargado de formular normas, políticas y acciones para el aprovechamiento concertado del sistema endorreico del lago. Sobre esa base los mandatarios del Perú y Bolivia reiteraron en Ilo, en octubre de 2010, “la obligación que compromete a ambos Estados para aprovechar el uso de dichos recursos única y exclusivamente en función de acuerdos y decisiones bilaterales”. Reafirmaron, asimismo, que “en ningún caso harán uso unilateral de las aguas de los ríos internacionales de uso contiguo o sucesivo que comparten”. Los presidentes acordaron “actualizar y modernizar los instrumentos de gestión institucional de la ALT”.

La integración económica y comercial entre los dos países se desarrolla en el marco del “Tratado General de Integración y Cooperación Económica y Social para la Conformación de un Mercado Común” firmado en el año 2006, cuyo objetivo es ampliar y profundizar la integración binacional con miras a construir un espacio integrado en los ámbitos económico, social, político y cultural, que contribuya a profundizar la integración de la Comunidad Andina y la construcción de un espacio sudamericano integrado. Sus normas favorecen el desarrollo sostenible e integral de ambos países a través del incremento de los flujos comerciales, turísticos y de inversión bilateral; el fortalecimiento de la cooperación; y el impulso de la complementariedad y competitividad de sus economías. Adicionalmente busca intensificar la integración física, de infraestructura, servicios, energía, transportes y comunicaciones. Todo ello conduce de manera gradual a la conformación de un Mercado Común, tarea que se ha avanzado con la eliminación de los todos los aranceles para el universo de las partidas que corresponden al comercio bilateral.

Esta agenda de amistad, cooperación e integración bilateral fue efectivamente renovada en el encuentro entre los presidentes Alan García y Evo Morales que tuvo lugar en Ilo el 19 de octubre de 2010.

En esa oportunidad los mandatarios señalaron su convencimiento compartido en torno a que “el enclaustramiento marítimo boliviano constituye una situación que afecta las potencialidades de su desarrollo económico y social y que una visión solidaria de la integración entre ambos países contribuye a la mejora de la cualidad marítima de Bolivia, de manera independiente a la solución histórica que sobre la materia los gobiernos de Bolivia y Chile puedan adoptar, respecto de la cual el Perú siempre tendrá una actitud constructiva y no será un obstáculo en caso que, en el marco de las conversaciones bilaterales boliviano – chilenas, se llegue a un acuerdo sobre el acceso al mar de Bolivia, en conformidad a las disposiciones del Tratado de 1929 y su Protocolo Complementario”.

A través del “Protocolo Complementario y Ampliatorio a los Convenios de Ilo” suscrito en esa oportunidad, el Perú renovó y amplió a favor de Bolivia “una zona franca industrial y económica especial (ZOFIE) por 99 años y una zona franca turística (MarBolivia) también por 99 años”. Además de las mejoras para la cualidad marítima para Bolivia antes señaladas, y del reconocimiento del derecho propietario a los inversionistas bolivianos, el Protocolo establece un régimen especial en materia aduanera, tributaria, laboral y de seguridad social en la ZOFIE, así como la exoneración del impuesto a la renta, a las ventas, selectivo al consumo y de promoción municipal para las actividades turísticas en MarBolivia. Señala también que las inversiones bolivianas en ambas zonas “gozarán de los mismos derechos que las inversiones peruanas y estarán plenamente garantizadas”. Autoriza el funcionamiento de una oficina “en la que operen la Aduana Nacional de Bolivia y la Administración de Servicios Portuarios de Bolivia, en su calidad de agente aduanero, en la ZOFIE y en el puerto de Ilo”.

La agenda bilateral derivada de los acuerdos presidenciales de Ilo comprende también:

  • La suscripción de un “Convenio de Cooperación Pesquera Binacional”.

  • La reunión de los principales órganos de gobierno del “Tratado General de Integración y Cooperación Económica y Social para la Conformación de un Mercado Común”, incluyendo la reunión de la Comisión Ministerial integrada por los ministros de relaciones exteriores y de comercio exterior para el 30 de enero de 2011 y la primera reunión del Gabinete Ministerial Binacional, para el 28 de febrero del mismo año.

  • La declaración de la cuenca del río Suches como “Zona Crítica de Daño Ambiental de Prioridad Binacional”, sobre la base de la cual las autoridades competentes de ambos países deben “aplicar medidas que permitan corregir los daños ambientales originados por la actividad minera” con miras a la adopción de un “Plan Maestro para la Gestión Sustentable de la Cuenca del Río Suches”, que incluirá la instalación de dos estaciones hidrometereológicas automáticas para medir la cantidad y calidad del agua que desemboca en el Lago Titicaca.

  • La reiteración del acuerdo existente entre ambos países “para que no se efectúen acciones ni proyectos unilaterales en relación al uso y aprovechamiento de las aguas del río Mauri Maure” y la “reafirmación de su voluntad política de concertar un acuerdo bilateral de uso equitativo y sostenible de sus aguas”. Para esos efectos se acordó la sustitución de las estaciones hidrométricas existentes por nuevas estaciones automáticas.

  • La construcción del Centro Binacional de Atención Fronteriza (CEBAF) en Desaguadero y la instalación de módulos de atención temporal de aduana, migraciones y control fitosanitario en el puente Carancas.

  • La creación de un “Grupo Binacional Interministerial de Lucha contra el Contrabando”, integrado por los ministerios de gobierno e interior, comercio y por los jefes de ambas policías nacionales.

  • La integración vial, en particular el asfaltado de los 314 kilómetros restantes de la carretera Tacna – Colpa – La Paz y de los 80 kilómetros de la carretera Nareuda – Extrema – San Lorenzo que vinculará Pando y Beni en Bolivia, con Madre de Dios y el puerto de Ilo, en el Perú, a través de la Carretera Interoceánica del Sur. Dichas vías se sumarán a la carretera totalmente asfaltada, de 510 kilómetros, que une La Paz con Ilo y el sur del Perú, y a las carreteras asfaltadas que unen el eje troncal carretero de Bolivia con el Perú, a través de Puno, Arequipa y Cusco.

  • La dinamización del Comité de Frontera, Grupo de Trabajo sobre la Zona de Integración Fronteriza, Comisión Técnica Binacional del Río Maure-Mauri y Comisión Técnica Binacional del Río Suches.

  • El establecimiento de un plan de acción conjunto dirigido a promover la coordinación binacional para la administración de parques nacionales en la zona de frontera y proteger los recursos forestales, de flora y fauna de ambos países.

  • La adopción de un plan conjunto para prevenir y sancionar el tráfico de bienes culturales y facilitar su recuperación.

  • La firma de un nuevo acuerdo de regularización migratoria.

  • La creación de un “Foro Anual de Comercio Boliviano – Peruano”, integrado por representantes de los gobiernos, los empresarios y los productores agrícolas.

  • La instauración del “Consejo binacional de lucha contra el narcotráfico y coordinación de políticas en el ámbito del uso legal y tradicional de la hoja de coca”.

  • La creación del “Consejo de Políticas de Equidad y Cohesión Social” en la zona de integración fronteriza, que estará integrado por los ministros de educación, salud, vivienda, asuntos sociales, trabajo, los responsables de migraciones y de prevención de desastres.

  • El establecimiento de un “Programa Conjunto de Atención de Desastres”, que será una entidad binacional responsable de coordinar y ejecutar políticas conjuntas o armonizadas en la materia.

  • Un día entes de la reunión presidencial de Ilo los Ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa de ambos países inauguraron en Lima el mecanismo bilateral 2+2, ámbito que resultó útil para profundizar la cooperación en materias de seguridad y defensa entre los dos países y para avanzar hacia una visión compartida respecto de las nuevas amenazas a la seguridad.