Esbozo histórico

 
El Perú y Bolivia se articularon en el mundo andino desde la prehistoria más lejana, teniendo un primer horizonte de integración que culmina en Tiwanaku y se prolonga y expande con Wari. Durante la vigencia del Tahuantinsuyu esta vinculación tuvo su eje central en torno al lago Titicaca. Ya en la colonia el centro del relacionamiento entre las Audiencias de Lima y de Charcas estuvo constituido por el circuito azogue-plata existente entre Huancavelica, Arica y Potosí.

A principios del siglo XIX, con el advenimiento de la gesta libertaria americana que culmina en la batalla de Ayacucho (9 de diciembre de 1824) se da final al dominio colonial español en América del Sur, en estas circunstancias el Perú y Bolivia surgen definitivamente como naciones independientes en 1821 y 1825 respectivamente.

Desde que ambos países establecieran formalmente sus relaciones diplomáticas en el año de 1826 la vinculación peruano-boliviana se ha venido fortaleciendo y diversificando sin interrupciones hasta el presente.

Durante los primeros años de vida independiente del Perú y de Bolivia los dos países desarrollaron, desde perspectivas diferentes, las aspiraciones relativas a la reintegración del Alto y el Bajo Perú. Las cuales finalmente desembocaron en la creación de la Confederación Peruano-Boliviana al amparo del Mariscal Andrés de Santa Cruz en el mes de octubre del año 1836.

Las relaciones bilaterales se desarrollaron luego de 1839 dentro de un marco de cooperación signada por la suscripción de acuerdos aduaneros y de comercio. Con el advenimiento de la guerra que Chile declaró a Bolivia y al Perú en 1879 se recuperó fugazmente la preocupación por unificar ambas naciones.

Concluida la guerra del Pacífico el eje central que dominó en la relación bilateral fue el empeño en delimitar y demarcar las fronteras entre ambos países, lo cual se logro definitivamente en las tres primeras décadas del siglo XX.

Con la suscripción del "Pacto General de Amistad y No Agresión" en el año 1936 el Perú y Bolivia declararon formalmente no tener ningún problema político ni territorial pendiente; se obligaron a no agredirse ni a recurrir a método alguno de violencia o de fuerza en sus relaciones bilaterales. Se comprometieron, asimismo, conforme al derecho internacional a someter cualquier diferencia a procedimientos de conciliación o de arbitraje, según su naturaleza, sin que situación alguna pueda ser excluida de este compromiso.

También se reconocieron y garantizaron “el más amplio libre tránsito a través de sus territorios respectivos para las personas, mercaderías y materiales de cualquier naturaleza, que crucen por esos territorios en demanda o con procedencia de uno y otro Estado o de otros países”; y, se reconocieron la más amplia libertad de comercio y navegación en sus ríos comunes, sujeta únicamente a los reglamentos fiscales, de policía y sanitarios.

Con la finalidad de incrementar las vinculaciones económicas entre el Perú y Bolivia, el libre tránsito pactado en el año 1936 para las personas, mercaderías y materiales de cualquier naturaleza, fue ratificado con el “Tratado Comercial y Económico” suscrito en la ciudad de Lima el 15 de junio de 1948.

El régimen de libre tránsito pactado en esa oportunidad es irrestricto, en todo tiempo y circunstancia, para toda clase de cargas, efectos y materiales. Asimismo, se estableció que el tránsito de personas será libre, sin más restricciones que las usuales de policía, sanidad y la presentación del documento de identidad que determinen los convenios que se suscriban. Igualmente, se pactó un régimen de comercio fronterizo en el que los artículos y productos necesarios para el consumo doméstico de los pobladores de las zonas de frontera peruano-bolivianas estarán exentos de impuestos, gravámenes y formalidades aduaneras y consulares, régimen aplicable sólo al pequeño y habitual tráfico fronterizo de productos y mercaderías de los habitantes de las mencionadas zonas.

Ya desde 1948, ambos países se comprometieron a completar el sistema ferroviario que los vincula, en particular, para la construcción del ferrocarril Puno-La Paz. También se comprometieron, tarea que se mejorará y fortalecerá con la construcción del centro de atención binacional fronterizo (CEBAF) en Desaguadero hasta el año 2012, a construir y mejorar las carreteras y caminos que sean necesarios para el fomento de las relaciones económicas, comerciales y turísticas entre ambos países. También se comprometieron, mandato renovado con los Acuerdos de Ilo suscritos el 19 de octubre de 2010, a establecer vuelos transfronterizos entre ambos países.

A través del "Convenio para el Estudio Económico Preliminar de Aprovechamiento de las Aguas del Lago Titicaca" suscrito el 19 de febrero de 1957, ambos países establecieron el condominio indivisible y exclusivo sobre las aguas del Lago Titicaca, acuerdo que luego sirvió de base para la creación en el año de 1996 de la Autoridad Binacional Autónoma del Lago Titicaca, Río Desaguadero, Lago Poopó y Salar de Coipasa (ALT) con el objeto de aprovechar el uso de dichos recursos hídricos bilateralmente para preservar su medio ambiente y asegurar un desarrollo sustentable de las poblaciones circunlacustres.

Cabe mencionar que en los Acuerdos suscritos en Ilo en octubre pasado se ha acordado renovar y ampliar las funciones de la ALT, así como excluir todo aprovechamiento o desvío unilateral de las aguas del lago Titicaca.

En las últimas cuatro décadas del siglo XX, ambos países establecieron acuerdos para promover una mayor cooperación e integración en áreas que van desde la reposición y densificación de hitos en la frontera; la construcción de carreteras, el aprovechamiento conjunto de los recursos hídricos compartidos, facilitar el transporte aéreo, la integración fronteriza, fomento de la educación y la cultura, la cooperación judicial, el mejoramiento de las facilidades de tránsito de personas y mercaderías, el fortalecimiento del turismo a la conservación de recursos naturales, la flora y la fauna, entre otros.

Ya a comienzos del siglo XXI ambos Estados decidieron establecer un marco jurídico para afianzar las relaciones de amistad, cooperación e integración entre ambos países.

En este sentido, los Cancilleres del Perú, Javier Pérez de Cuellar, y de Bolivia, Jorge Murillo de la Rocha, suscribieron en alcance a los Convenios de Ilo de 1992 el Convenio para el establecimiento de un Poliducto entre la ciudad de Cochabamba y el mencionado puerto peruano para el transporte de hidrocarburos líquidos.

Este convenio, que entro en vigencia el 26 de enero de 2001, tiene como objetivo que los excedentes energéticos exportables de Bolivia lleguen a un puerto en el Pacífico y construir, mantener y operar un poliducto y una terminal y planta de almacenamiento de hidrocarburos líquidos destinados a terceros países con suspensión del pago de tributos.

El interés por la integración energética entre el Perú y Bolivia se reforzó y fortaleció tres años más tarde cuando los Presidentes del Perú, Alejandro Toledo Manrique, y de Bolivia, Carlos D. Mesa Gisbert; así como sus Ministro de Relaciones Exteriores Manuel Rodríguez Cuadros e Ignacio Siles del Valle; suscribieron el 4 de agosto de 2004 en la ciudad de Lima la “Carta de Intenciones para la complementación energética”.

En este documento ambos gobiernos decidieron iniciar una nueva etapa de asociación estratégica binacional destinado a la ejecución de un “proyecto integral de exportación de recursos hidrocarburíferos bolivianos a través de un puerto peruano” utilizando gasoductos y poliductos. En particular, en esa oportunidad se priorizó la recepción, procesamiento, transformación y comercialización de gas natural, petróleo, sus derivados y subproductos, proyectos petroquímicos y otras actividades industriales y de servicios asociados.

En la primera reunión de la Comisión Mixta Especial para la complementación energética sostenida en la ciudad del Cusco en el mes de septiembre de 2004 por los Cancilleres del Perú y de Bolivia, Manuel Rodríguez Cuadros e Ignacio Siles del Valle, adicionalmente a enfatizar que con la suscripción del Tratado General de Integración y Cooperación Económica y Social para la conformación de un Mercado Común (TGI) suscrito en la ciudad de Ilo el 3 de agosto de ese año se abría una nueva etapa de “integración profunda” entre ambos países, acordaron entre otras directrices:
  • Ejecutar el proyecto integral de exportación de recursos hidrocarburiferos bolivianos hacia los mercados externos a través del puerto de Ilo, y
  • Que el Perú otorgaba a Bolivia un terreno para el establecimiento de una Zona Económica Especial que cuente con un puerto en el Océano Pacífico, así como las mayores facilidades que comprenderá un régimen de libre tránsito apropiado para el proyecto, destinadas a la recepción, procesamiento, transformación y comercialización de gas natural, petróleo, sus derivados y subproductos, proyectos petroquímicos y otras actividades industriales y de servicios asociados.
Complementariamente con la integración energética, el Perú y Bolivia suscribieron en la ciudad de Ilo, el 3 de agosto del año 2004, el “Tratado General de Integración y Cooperación Económica y Social para la Conformación de un Mercado Común entre la República del Perú y la República de Bolivia” (TGI). Este acuerdo entró en vigor el 6 de octubre de 2006.

Los objetivos centrales del TGI son:
  • Profundizar la integración binacional, como un aporte al proceso de consolidación de la Comunidad Andina y a la construcción de un espacio sudamericano integrado;
  • Favorecer el desarrollo sostenible e integral de ambos países, con especial énfasis en los aspectos económico, social, político, cultural y ambiental;
  • Promover el desarrollo equilibrado y armónico de ambos países, de modo de elevar los niveles de vida de sus poblaciones;
  • Armonizar gradualmente las políticas económicas y sociales;
  • Incrementar los flujos comerciales, turísticos y de inversión bilaterales;
  • Fortalecer la cooperación e impulsar la complementariedad y competitividad de sus economías;
  • Intensificar las acciones conjuntas dirigidas a fortalecer la integración física, en particular en sus componentes de infraestructura y servicios, energía y transportes y comunicaciones;
  • Fortalecer la seguridad democrática mediante la adopción de mecanismos específicos de cooperación.
  • Promover el desarrollo social conjunto, así como la lucha contra la pobreza y la exclusión social, con especial énfasis en las poblaciones de las regiones fronterizas;
  • Impulsar la participación de las autoridades regionales y locales, del sector privado y organizaciones de la sociedad civil en el proceso de integración y cooperación binacional; y
  • Propiciar las condiciones necesarias para avanzar gradualmente hacia la conformación de un Mercado Común.
Los mecanismos institucionales que el TGI contempla para administrar y alcanzar sus objetivos centrales son los siguientes:
  • Los Encuentros Presidenciales, instancia que define los lineamientos políticos de la vinculación binacional y tiene una periodicidad anual.
  • El Gabinete Ministerial Binacional, que trata los asuntos sectoriales y se reúne en ocasión de los Encuentros Presidenciales.
  • La Comisión Ministerial, está conformada por los Ministros de Relaciones Exteriores y los Ministros encargados de Comercio Exterior e Integración y de Desarrollo Económico de ambos países para evaluar el proceso de la integración binacional, adoptar las medidas para el desarrollo de los objetivos del TGI y dar cumplimiento a las directrices que se impartan en los Encuentros Presidenciales. La Comisión se reunirá por lo menos dos veces al año.
  • El Comité Ejecutivo, está constituido por los altos funcionarios de los respectivos Ministerios de Relaciones Exteriores y de los Ministerios encargados de Comercio Exterior e Integración y de Desarrollo Económico de ambos países. Tiene la responsabilidad de articular, orientar y supervisar la ejecución del TGI, coordinar con los respectivos sectores y entidades nacionales, regionales y locales, elaborar y/o canalizar iniciativas sobre acuerdos complementarios al Tratado y recomendar cursos de acción a la Comisión Ministerial.
  • Consejo Asesor Empresarial, integrado por representantes de organizaciones y gremios del sector empresarial. Tiene la facultad de elevar recomendaciones sobre el proceso de integración binacional.
  • Consejo Asesor Laboral, conformado por representantes de organizaciones y gremios del sector laboral. Tiene la facultad de elevar recomendaciones sobre el proceso de integración binacional.
  • Finalmente, el TGI promueve el aporte y la participación de los Congresos del Perú y Bolivia en el proceso integrador a través de los mecanismos y modalidades que éstos consideren pertinentes.
Sobre el particular, los Presidentes del Perú y de Bolivia acordaron en la ciudad de Ilo, el 19 de octubre pasado que dentro de los próximos 120 días se reunirán los principales órganos de gobierno del TGI, por constituir el marco jurídico de las relaciones de amistad, cooperación e integración entre ambos países.

Con el encuentro realizado en Ilo el 19 de octubre de 2010 por los Presidentes Alan García y Evo Morales se puso fin a una etapa difícil y compleja de las relaciones, que queda en el pasado, y se abre otra con una nueva calidad histórica que está reflejada y consignada en la naturaleza y alcance de los acuerdos que suscribieron ambos Mandatarios en esa ciudad peruana. En ellos se pone énfasis en las políticas de Estado que engarzan la coyuntura y el corto plazo con los intereses de ambos países en el largo plazo y sus intereses nacionales permanentes, políticos, económicos, comerciales, sociales, de defensa y seguridad, culturales y migratorios.

Es por ello que el Perú reafirma, amplía y otorga a Bolivia nuevas facilidades portuarias y de libre tránsito que mejoran su cualidad marítima en el puerto de Ilo. En ese sentido se reafirman, consolidan y amplían las facilidades portuarias y de libre tránsito que desde el siglo XIX otorga a Bolivia, en este caso con componentes de una mayor viabilidad económica a través de facilidades reales, concretas y prácticas que permitirán mejorar su cualidad marítima para sus relaciones con el mundo a través del comercio de exportación e importación. Las exportaciones bolivianas, especialmente de minerales, podrán salir por el puerto de Ilo con mejores condiciones hacia los mercados externos. Es una contribución del Perú al desarrollo económico de Bolivia, con enormes potencialidades en relación a al incremento de la producción boliviana de minerales, especialmente el hierro, y los granos.

Para alcanzar estos objetivos, se renueva y amplia por 99 años la Zona franca industrial concedida en 1992 y se le transforma en una zona franca industrial y económica especial ( ZOFIE) donde se podrán instalar industrias bolivianas para el mercado externo y donde las exportaciones e importaciones bolivianas contarán con depósitos francos para el almacenamiento de su carga.
Asimismo, se amplía el área de la zona franca turística concedida en 1992 de 2 kilómetros cuadrados a 3.58 kilómetros cuadrados, la que se denominará “MAR BOLIVIA”. Se prevé que capitales bolivianos construyan en la zona un muelle con uso recreacional, deportivo y de pesca.

Otro aspecto importante contemplado en los acuerdos suscritos prevé el establecimiento en el Perú de un anexo de la Escuela Naval de Bolivia. Sobre el particular, el Embajador del Perú en el Estado Plurinacional de Bolivia ha expresado que: “Para el 7 de noviembre está prevista una ceremonia que se cumplirá en Ilo para colocar la piedra fundamental que dará pie a la edificación de la infraestructura militar a favor de la Armada Boliviana. Estamos trabajando en eso, el Gobierno del Perú donará al Estado boliviano un terreno de al menos 3.000 metros cuadrados para que sea adjudicada a la Armada Boliviana”.